Blog  

Categoría de las publicaciones / Mariola Cubells

Regresaba en el AVE de Madrid a mi casa, en Valencia, como casi todas las semanas. En esa hora y media larga suelo leer, repasar artículos, responder whasp, resolver entuertos… Estaba de verdad exhausta tras un día intenso de trabajo, en ese Madrid caótico y amable al tiempo, pero siempre agotador. Llevaba en el bolso un libro corto, Ellas pisaron la luna se llama, de Belén Gopegui que tenía pendiente de lectura. Y el ordenador, que arrastraba conmigo para acabar una crónica sobre un escabroso asunto televisivo: la supuesta violación de una concursante de GH Revolution, en 2017. Leer más
No entendí que los Oscars premiaran Green Book, esa peli meliflua mil veces vista (o como la han llamado ya, con sarcasmo, Paseando a Miss Daisy 2). Tampoco entendí que estuviera nominada junto a otras obras ramplonas como Bohemian Rapsody, directamente absurdas como Black Panter, aburridas y grandilocuentes como La Favorita o previsibles como Ha nacido una estrella. Y por supuesto no entendí que no saliera vencedora Roma, la más rotunda, la más completa, la más alejada de lo convencional, la más convincente de todas las que estaban en esa carrera. Leer más
"¡Qué diferente podría haber sido todo, qué minúsculas las causas y qué devastadoras las consecuencias!". La frase pertenece al libro Tiene que ser aquí, de Maggie O'Farell, que es una de esas lecturas que nunca te cansarías de recomendar. Una historia de amor hermosa, perfectamente contada, repleta de personajes conmovedores. Hace ya varias años descubrí el motivo por el que yo nunca escribiría ficción: determinada literatura, alta, grande, majestuosa, esos autores perfectos que han narrado historias igual de perfectas. Una literatura que me llevaba a esta reflexión: ¿soy capaz de escribir así de bien, de contar algo tan bien, de dedicarle mi tiempo, mi esfuerzo, mi energía a un párrafo? Leer más
Hay libros que llegan a una como agua de mayo. Para una fatalista histórica como yo, que hace suya la frase de Dante, Abandonad toda esperanza, leer la obra de Rebecca Solnit, una escritora, periodista, activista, una de las 25 visionarias que están cambiando el mundo, es un bálsamo y una espoleta al mismo tiempo. En Esperanza en la oscuridad Solnit me recuerda lo que siempre me dice mi marido, que es también a su modo un visionario: los cambios casi nunca son sencillos, las victorias nunca son totales, la vida no suele ser lineal, los triunfos sociales, que suponen un avance, pueden tardar siglos y generalmente no los disfrutan quienes los disputaron. Leer más
En el libro, absolutamente recomendable, Confesiones y contradicciones, del periodista y ensayista Christopher Hitchens, el autor, nacido en la sobria y austera Inglaterra de los años 40, habla así de su madre: "Ivonne, entonces, fue lo exótico y el sol cuando fácilmente podría haber tenido una infancia teñida de un severo y obediente gris inglés. Era la nata en el café, la ginebra en el Campari, la oferta de vino o champán en vez de cerveza, la risa en la cara de los pesados, los labios fruncidos y los roñosos, el seguro contra los intolerantes y los mojigatos". Me parece una de las declaraciones de amor y agradecimiento más hermosas que he leído y me lleva a pensar, otra vez, que la vida, como madre o como cualquier cosa, merece la pena solo si alguien de tu entorno, alguien a quien quieres, puede decir de ti algo parecido a este párrafo del escritor. Leer más