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Ensayo
La libertad a prueba. Los intelectuales frente a la tentación totalitaria
Ralf Dahrendorf
Trotta , Madrid, 2009
Ralf Dahrendorf fallecido recientemente, fue profesor en Tubinga y Oxford y director de la London School of Economics, además de miembro de importantes instituciones de estudio e investigación. En el primer gobierno de Willy Brandt es miembro del Parlamento Federal y llega incluso a ser ministro. Sin duda, es una referencia como investigador del conflicto social en la sociedad industrial, del liberalismo moderno y de las relaciones internacionales. El presente libro es una síntesis histórica de cómo ciertos intelectuales han sorteado las tentaciones que los sistemas totalitarios del convulso siglo xx han generado sobre todo en una Europa que se creía ilustrada y moderna.
El modelo donde se mira es Erasmo de Rotterdam, de modo que el erasmismo es el anclaje intelectual y ético al que nos remite al valorar el pensamiento de Karl Popper, Isaiah Berlin, Raymond Aron y Norberto Bobbio. Estas figuras de la filosofía política del siglo xx son las más claras en su postura liberal y antitotalitaria frente a los dos sistemas que han traído más esclavitud, miedo y muerte a Europa: el fascismo y el comunismo. Junto a estos cuatro intelectuales, cuya palabra y escritos se han hecho presentes en universidades, foros e instituciones de primer orden político, económico, jurídico y cultural, son citados algunos otros, como H. Arendt, Jan Patocka y algunos más. Asimismo son citados otros que, si no tienen tan neta trayectoria antitotaliaria, han hecho pronunciamientos a favor de la libertad, si bien en algunos años de su vida tuvieron flirteos, incluso adhesiones personales hacia alguno de los dos totalitarismos, por ejemplo: A. Koestler, Sartre, Heidegger, Adorno, Jünger, Orwell, etc.
Para los cuatro con más proyección pública, Popper, Berlin, Aron y Bobbio, la libertad mana de la fuente estructural de la condición humana y es el reto más determinante de la existencia, de modo que la historia es, antes que nada, “historia de la libertad”. En cualquier caso, es clave de todo sistema político y de toda sociedad llamada a ser abierta. Allí donde el poder es una pasión que enloquece, alcanza formas de absolutismo siniestro, como es el caso en la Alemania nazi y en el área soviética. La confrontación con la razón y la libertad es drástica e irreconciliable, además de traumática y trágica. Sabemos a qué extremos de barbarie llegaron y cómo se comportaron ambas ideologías con todos aquellos que se oponían. Fue necesario ocultarse y, cuando se pudo, irse lejos para poder hablar y escribir libre y críticamente.
Cabe hablar de erasmismo del siglo xx en la medida que, al igual que el gran europeo racionalista y liberal del siglo xvi se mantuvo incólume intelectual y éticamente frente a los absolutismos de personas e instituciones de su tiempo, nuestros intelectuales contemporáneos elaboran lo que hoy es ya la filosofía que deslegitima tanto lo que es endiosamiento totalitario como obediencia incondicional a las dictaduras políticas. No sólo por la violencia cruel que desencadenan, sino por lo demencial de sus atribuciones, además del fracaso social al que estaban condenadas, después de sus fosforescencias iniciales y de los entusiasmos populares con que en ambos casos son recibidas al principio.
A través de breves capítulos, Dahrendorf expone cómo unos cuantos “observadores comprometidos” desenmascaran la pseudograndeza de unos sistemas ideológicos y políticos que y deslumbran a no pocos de derechas y de izquierdas. Ciertamente no es fácil “vivir en verdad” (J. Patocka) bajo dictaduras de semejante hechura, pero es indiscutible que sólo la libertad es lo racional y lo digno. Julián Ruiz Díaz
No faltan falsos dioses, que, a veces, llevan incluso el nombre de los auténticos (p. 22).
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Julio-Agosto 2010
nº 712-713
| Qué nos falta para sentirnos europeos |
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