
El Ciervo es
una revista independiente de opinión y cultura. Sale diez
veces al año y tiene 52 páginas. Sus temas son variados
y suele abordarlos con ironía (y también con seriedad).
La redacción está en Barcelona y sus lectores están
muy bien repartidos por toda España.
¿Por qué tiene nombre de animal?
La idea del ciervo surgió (¡en 1951!) de un salmo.
El ciervo es un animal simpático y huidizo,
que busca las aguas frescas de las altas montañas.
Igual que la revista, que busca las opiniones puras
de mentes despejadas.
En política, independiente.
El Ciervo no pertenece a ningún grupo mediático ni está
afiliado a ninguna corriente ni partido político.
Al ciervo le gusta andar suelto.
Cada colaborador dice lo que quiere.
Su única referencia es una inspiración cristiana,
con muy poco interés por las disputas eclesiales.
No le afectan las mediciones de audiencia.
Nada de gritos, "famosos", ni fútbol.
Mucha vida cotidiana y algo de política, religión y literatura.
Los temas de El Ciervo siempre tienen su actualidad,
pero no siempre coincide con la de la tele
u otros medios.
El placer del buen humor.
A El Ciervo le gustan las buenas noticias.
Todos los temas, por amargos que sean,
tienen su lado positivo.
También nos encanta el buen humor.
La gracia del estilo de la revista es escribir lo que nadie
se atreve a decir sin que nadie se ofenda.
Ya son muchos años.
El Ciervo tiene 57 años y algunos de los colaboradores
han pasado de los 70. Ya tiene pues su experiencia
(es de hecho la revista cultural más antigua de España
de trayectoria ininterrumpida). Pero aún sigue siendo joven.
Prueba de ello es que la media de edad de la redacción es de 30 años.
Este primer medio siglo de vida ha dado también
para obtener algunos premios.
Al celebrar los 40 años, el Rey Juan Carlos le concedió
la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y
al cumplir los 50 recibió la Medalla al Mérito Cultural
de la ciudad de Barcelona.
¿Lectores?
No demasiados, pero bien escogidos.
Si decide finalmente suscribirse a El Ciervo
(lo que aguardamos de todo corazón),
con toda probabilidad será la primera persona
de su entorno que lo haga.
Pero no se sentirá solo.
Entrará a formar parte
de un amplio grupo de amigos bien avenidos. |