Como un atardecer sereno

José María Díez-​Alegría
Teólogo
Yo soy alegre, no con una alegría tumultuosa, ruidosa y de carcajadas, sino tranquila, como un atardecer sereno, teñido de una suave melancolía. Tengo noventa años. No tengo ambición de nada. Creo que nunca he tenido pretensiones. Quiero a la gente y siento que mucha gente me quiere. No le tengo miedo a la muerte, y espero mansamente que después veré a Dios y sentiré su abrazo inefable. ¿Cómo será? El humilde e inigualable Jesús de Nazaret ha iluminado y confortado mi vida. He sentido y siento su presencia de una manera que no puede explicarse. Creo que él tiene razón y que está vivo. Presiento que nos está esperando.

Revistas del grupo

Publicidad