Ser vago es caro

Ya lo aclara el dicho: el tiempo es oro. Pero una cosa es dejar de ganar dinero por vago y otra muy diferente es ir perdiéndolo. Según un estudio del grupo Egg, los británicos pierden más de 500 millones de euros debido a su apatía al pagar la cuenta de su tarjeta de crédito con retraso, no cambiar moneda extranjera sobrante o abonar la cuota de un gimnasio sin ir nunca. Un 17 por ciento de los británicos se declaran vagos en estos aspectos, lo que a cada cual le cuesta aproximadamente unos 1.800 euros anuales. Los hombres son ligeramente más apáticos que las mujeres (34 por ciento contra un 26) y la razón principal para serlo es el aburrimiento que representa preocuparse por el dinero y los bancos, unido al complicado vocabulario que utilizan.
Ahora al menos ya sabemos lo que cuesta no preocuparse por el dinero. Lo que seguimos sin saber es cuánto cuesta andar pensando en el dinero sin cesar, porque algún dolor de cabeza también costará. En definitiva, cada vez menos cosas hay que no nos cuesten algo: ni tan sólo podemos ser perezosos tranquilamente.

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