Decepcionado de España

Víctor Sergiew (Lituania)
Vine a España en autobús. El coste del viaje y el visado fueron muy elevados. Hace un año y medio que llegue a esta ansiada Europa democrática. A la búsqueda de una vida mejor me aventuré hacia el sur del continente, en España, y comencé a buscar con energía trabajo en las ciudades y pueblos. Tuve suerte y encontré un pequeño trabajo por aquí otro por allá de aproximadamente 3.000 pesetas al día, sobre todo antes de Navidad.
Consumía droga dura ya en mi país natal, pero durante los periodos de búsqueda de trabajo no tomaba drogas ya que el objetivo al que nunca he renunciado es cambiar de vida.
En Lituania, vivía en una especie de casa colectiva, donde cada uno tenía una habitación y por la mañana antes de ir a trabajar se inyectaba la primera dosis del día; era mejor que aquí. En España no busco más que el pan cotidiano y si trabajo sin papeles corro mucho riesgo.
Estoy decepcionado de España tras 18 meses. Las circunstancias, los obstáculos, la hipocresía y los sufrimientos conforman la vida de un drogodependiente ya sea aquí o allí, lo importante ahora es la documentación en España ya que no hay vida en la situación de ilegal.

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