De dónde viene usted

A veces esto de internet ayuda a conocernos. En todos los sentidos. Por ejemplo, ¿qué tipo de páginas web empezó a cobrar por sus contenidos –no pornográficos– hace diez años y desde entonces goza de más de un millón de suscriptores? La genealogía, los antepasados. Según dirigentes de MyFam​ily​.com, 60 millones de norteamericanos se interesan por sus árboles genealógicos. Y pagan por ello, algo impensable en internet. La verdad es que la consulta de archivos resulta mucho más fácil en el espacio virtual, no hay que desplazarse al pueblo de los abuelos ni de los tatarabuelos. El jefe de MyFam​ily​.com, Tom Stockham, está entusiasmado con el futuro de su negocio y el valor de la familia: “En los Estados Unidos respetamos a nuestros antepasados; en Europa tienen un mejor sentido de la historia y del linaje; en Asia, adoran a los antepasados. Así que es un fenómeno global”. Luego están religiones como los mormones, cuya doctrina permite bautizar en la iglesia a parientes muertos para que entren en el cielo y dejen de vagar por el espacio sideral. Así que cada familia de mormones está bautizando a cualquier antepasado que encuentren.
Con clientes como éstos, Stockham sueña con los beneficios que todo esto le va a reportar. La competencia es dura, pero de momento no hay como MyFam​ily​.com para saber de dónde venimos. Ya que esto de internet no nos ayuda mucho a saber dónde vamos, al menos que nos aclare de dónde venimos.

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