Los seres desbordantes de misterio de Joan Guasp

Joan Guasp
Escritor
Siempre he creído que el género aforístico es el más humilde de todos los géneros literarios. Aunque, a su vez y sin duda alguna, trasciende la propia literatura. Es el espíritu santo de la filología y de todas las bellas artes en general. Existe música aforística, teatro aforístico, arquitectura aforística, cine aforístico… El aforismo es hiperbreve y conciso, ya lo he dicho, lúcido y lúdico, sutil, etéreo, sagaz, con una enorme carga de ingenio explosivo, irónico, revolucionario, espontáneo, a veces didáctico, a veces intuitivo, siempre categórico a pesar de sus múltiples interpretaciones lógicas y argumentales. Es un elemento construido con inteligencia impulsiva y afán burlesco. Juguetón, enigmático, inquieto, paradójico, escéptico. Poético, poético, poético. Eminentemente poético. El aforismo es pensamiento poetizado. Prodigioso. Pregunta sin preguntar. Responde sin responder. Supone lo que no sabe. Se alegra de no saber. Se aventura en el bosque encantado de la ambigüedad. Juega con lo incomprensible, con la incongruencia, con lo creible y lo increible. Con su timidez innata, con sus temores, con sus infinitas y caóticas perplejidades. Se mofa de su inseguridad. Le divierte y le encanta y le maravilla su propio desconcierto. Es como si todo lo humanamente errívolo cupiera en su cuerpo mágico y diminuto. Como dijo Rainer Maria Rilke del arte: un ser desbordante de misterio.
Estoy enamorado del aforismo. Creo en el aforismo. Dios, sin ninguna duda, es el aforista supremo. Se dirige a los hombres dejando caer aforismos en el interior de sus mentes turulatas, en la atónita cavidad de sus bocas boquiabiertas. Desconcertándolos. Jugando con ellos. Riéndose en su compañía. Los aforismos son telarañas iridiscentes entre la materia y el espíritu. Son el andén de la divinidad.
No sé. No sé qué son los aforismos. Y eso es lo mejor de su ser. Por eso sólo puedo creer en ellos.


DE AFORISMES. FOGUERÓ DE GUASPIRES

Me dan risa todos esos hombres que se ponen tan solemnes para hablar de cosas solemnes.
No había hecho nada: así que no era inocente.
Más que el perro se debería domesticar al amo del perro.
La pluma es un utensilio para divertir al lector.
La maldad no es otra cosa que amor reprimido.
Cuando me encuentro en un estado depresivo no voy al médico, voy al teatro.
El irónico sabe que en la basura se esconde el oro.
¡Que me miren de lejos los que me miran con compasión!
No te quedes nunca quieto si no quieres que nadie se siente sobre ti.
El hombre es el mejor enemigo del perro.
Incluso los millonarios, cuando mueren, pasan a mejor vida.
Todos tenemos un centro de gravedad propio al cual debemos atender.
No me gusta nada la gente que sólo trabaja.
Todo escritor es un donante de sangre.
Quedarse dormido: ¡qué atrevimiento!
La fe, esta misteriosa aventura.
Si fuese feliz no tendría ninguna necesidad de leer.
Estoy permanentemente perplejo.
Sólo deberíamos hacer uso del humor en defensa propia.
Elegir no siempre significa elegir lo peor.
Si estás contento es que alguien te ha engañado.
La sabiduría es la ignorancia consciente.
Encontrar un amigo es facil, conservarlo es dificl; alejarlo, imposible.
No lo hagas si no puedes hacerlo en nombre de Dios.


DE EL PLAER DE TOT AIXÒ I ALTRES PLAERS MINÚSCULS

Yo soy mejor de pensamiento que de acción.
No soy feliz, entonces soy un cobarde.
Hagas lo que hagas, corres un riesgo.
Toda persona es una excepción.
Alimentar a un pobre no nos da derecho a insultarlo.
Lo que más quiero es ser querido.
Todo sería diferente si los hombres y las mujeres no fuésemos diferentes.
El Gobierno no se equivoca nunca por última vez.
No se podía confiar en aquel periodista: nunca daba ninguna noticia falsa.
Dar las gracias no siempre significa estar agradecido.


DE L’HEROI IRÒNIC

De no existir vanidad propia no existiría adulación ajena.
El amor es el invento de un loco.
Cualquier religión merecedora de este nombre es una montaña de preguntas.
Más que enamorarme prefiero enhumorarme.
Produce repugnancia comprobar como a algunos partidos políticos no les repugna ganar siempre las elecciones de forma repugnante.
Es muy peligroso escribir: uno se expone a decir lo que siente.
Los que incluso callando no dejan de decir estupideces.
El Papa no “sabe” si Dios existe: sólo lo cree.
La voluntad de Dios permite que se haga la voluntad de los hombres.
A Dios no hay dios que lo entienda.
Dios es un aforismo, el más extenso de todos y, a su vez, el más breve.
Es tan pesimista que ni siquiera lo manifiesta públicamente.
No tiene nunca miedo: padece una profunda falta de imaginación.
Siempre procuro que mi opinión me sea favorable.
Soy aforista porque no estoy seguro.
Por supuesto que me considero culpable: también yo he practicado la crítica literaria.
La mejor gana es la de vivir.
El Cielo es un lugar que por mucho que uno fume nunca se muere.
Reímos porque no sabemos responder todas las preguntas.

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