Soldadito americano

El ejército norteamericano prepara el equipaje de sus soldados del futuro. Bajo nombres como Land Warrior y Objective Force Warrior, la industria armamentística designa diversos modelos de guerreros en el camino de perfección militar. Múltiples herramientas en los cascos y en las mirillas que permitirán ver a distancia, de noche; auriculares para relacionarse con los de su brigada durante el ataque; entrenos en cuarteles virtuales, y un larguísimo etcétera de “progresos” tecnológicos.
Todo esto lo presentó el mayor Brian Cummings hace unos días. No nos perdamos sus palabras. “Creía que los soldados necesitarían semanas para sentirse bien con estos nuevos equipos, pero con una mañana tuvieron suficiente. Los jóvenes reclutas pertenecen a la generación de los juegos de ordenador y de internet, tienen una comprensión instintiva de estos aparatos.” Qué bien. Para Cummings el soldado mejor preparado es el que más ha jugado a marcianitos. Otra sentencia: “Que los partidarios de la vieja escuela estén tranquilos, la guerra será siempre igual de fatigosa y sucia. No se trata ahora de transformar los soldados americanos en pequeños técnicos de guante blanco. Al contrario, nuestro objetivo no es hacer la vida del soldado más cómoda, sino acrecentar su capacidad de matar.” No caben dudas.
¿Cómo no va a haber guerras? Es una necesidad imperiosa de una industria cuyo fin es hacer mejores máquinas de matar. Mientras las armas den dinero, habrá enemigos contra los que pelearse.

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