Me voy por la tangente

Máximo
Dibujante
He aquí una pregunta envenenada. Si dices que no, mientes. Si dices que sí, quedas como un tonto. He aquí una pregunta con la que no es cómodo topar. Como se sostiene en el Discurso del método, no hay nadie a disgusto con su buen sentido; por extensión, con su inteligencia: suma de excelencias que harían a todo el mundo “interesante”. Supongo que El Ciervo la plantea de un modo burlón e irónico. Tampoco esta vía está exenta de trampas para unicornios ni facilita la respuesta. ¿Cómo tomarse en serio y en broma simultáneamente? Problema irresoluble del humor (y de la filosofía tal vez).
Me voy por la tangente: el autojuicio es aquí demasiado previsible y quizá ilusorio. El juicio ajeno es el más válido, pero no tiene por qué ser certero. En fin, no estoy muy seguro de haber contestado a la pregunta.

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