Nos echan la bronca

En los días posteriores a las elecciones del 14 de marzo, algunos Gobiernos y medios de comunicación extranjeros nos echaron bronca. Los españoles, se ve, nos habíamos portado mal.
Para comprobar los delicados argumentos de los acusadores, nos quedamos con un editorial del inglés Daily Telegraph. Titulaban “El falso amanecer de España” e iniciaban así: “Los españoles son justamente admirados por su cortesía, dignidad y tacto”. Toma ya. En El Ciervo no nos teníamos por tan exquisitos. Enseguida viene el tortazo. Tras los comicios, “Zapatero ha demostrado una notable ausencia, no sólo de magnanimidad, sino también de sentido común”. Sólo Zapatero; los demás españoles seguimos siendo dignos y corteses.
El argumento definitivo –y el más oído también en Estados Unidos– es que los electores españoles hemos abierto la veda para que Al Qaeda atente antes de las elecciones en otros países de la coalición contra Sadam Husein. Y lo hemos hecho por miedo y debilidad.
Decir que los españoles somos débiles es feo. No porque no lo seamos –cada cual sabrá lo suyo – , sino porque eso implica que sólo Al Qaeda dictó nuestros votos. Eso supondría, primero, que sin atentado hubiera ganado Rajoy; algo que sólo puede imaginarse en base a sondeos, que no son elecciones. Esas mismas encuestas decían que una amplia mayoría de españoles prefería a Zapatero de presidente, aunque creía que ganaría Rajoy.
No hay que negar la tremenda importancia del atentado en las elecciones, pero acusar a los españoles de haberse equivocado y de cobardes implica algo curioso: que quien escribe sabe más que todos nosotros juntos y, peor, que es más valiente. ¡Ay el intrépido editorialista del Telegraph!
Eso es la democracia, y es lo que se quiere implantar en Irak –dicho sea de paso, el día que haya elecciones en Irak seguro que no gana quien la coalición desearía: ¿serán los iraquíes también débiles?
En fin, la verdadera victoria de Al Qaeda es que atentado tras atentado, Occidente deba dividirse, que seamos incapaces de responder al terrorismo todos de acuerdo y con una sola voz. Para los españoles esa voz está en Naciones Unidas y en su consenso. No en la cabeza de tres o cuatro políticos. Y eso es lo que hemos votado.
Quizá los que nos han echado bronca temen las urnas y aquello de “cuando las barbas de tu vecino veas pelar”.

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