SI ESTÁS MAL HAY QUE IR A LA PÚBLICA
La importancia de un buen equipo

Ernest Sarrias Ramis
Médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública y adjunto al director general de CARSA (Centros Asistenciales Reunidos)
Si estás mal, lo que necesitas es un buen equipo de profesionales que sepa resolver tus problemas, que cuente con la infraestructura y los medios tecnológicos necesarios y que esté dispuesto a atenderte.
El equipo de profesionales. La medicina, como otras artes, ha pasado de ser un ejercicio individual a ser un trabajo de equipo desarrollado por profesionales diversos. Mientras que la sanidad privada ha sido, y en algunos casos sigue siendo, el reducto del médico que trabaja en solitario, en la pública el trabajo se desarrolla de manera jerarquizada, es decir, en equipo. Aunque en algunos casos suelen ser las mismas manos las que se encuentran en los dos ámbitos, la diferencia radica en el equipo humano, lo que se pone de manifiesto en situaciones de especial gravedad o complejidad. Sin embargo, tampoco toda la pública cumple esos requisitos, como sucede en algunos hospitales pequeños o en centros con inestabilidad laboral. Asimismo, también hay sanidad privada que cumple con los estándares de la pública, ya sea porque forma parte de la red pública (como en Cataluña) o porque trabaja con estructuras jerarquizadas o con hospitales universitarios.
Los medios tecnológicos y la infraestructura. La capacidad de compra e inversión del sector público es muy superior a la del privado, dado que al invertir no busca rentabilidad y tiene una capacidad de endeudamiento –casi– ilimitada. Sin embargo, adquirir tecnología de última generación en la pública es un proceso lento, entre otras razones porque se requiere la evaluación de la seguridad y eficacia de la tecnología antes de adquirirla. El sector privado con ánimo de lucro puede ser más rápido adquiriendo tecnología, sobre todo la más rentable y aquella que podrá vender al sector público, pero también es más vulnerable a la presión de la industria. A su vez, invierte más en confort hotelero.
La disposición a atenderte. En la privada, si no puedes pagar, ya sea directamente de tu bolsillo o a través de un seguro, no te atienden. En la pública, en muchos casos, hay listas de espera que impiden que seas atendido cuando lo requieres. Se suele decir, y es bastante cierto, que no existen demoras para patologías potencialmente mortales, cáncer y cardiopatías. Pero las largas listas de espera para prótesis y cataratas hacen que los últimos e irremplazables años de vida no tengan la calidad que se merecen. Para paliarlo, la sanidad pública acaba comprando servicios a la privada.

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