Sí, pero con una ley especial

Henry Day
En Gran Bretaña ya hay un concurso de Míster Gay. Londres acoge cada año un festival de cine gay. Este febrero se celebrará el primer Mes de la Historia Gay, Lesbiana, Bisexual y Transexual, mientras que en abril se inaugurarán los Juegos Olímpicos de Drag-​queens (hombres vestidos de mujeres) en la discoteca londinense WayOut.

El orgullo rosa está por todas partes. No sorprende que VisitBritain, la web nacional de turismo, haya bautizado este país como United Queendom [Reina Unida en lugar de Reino Unido]: “El Reino Unido tiene una de las mayores poblaciones de gays y lesbianas de Europa”, proclama la web. “Tenemos leyes igualitarias en edad de consentimiento (a los 16 años) e incluso ceremonias de compromiso legal en algunas de nuestras grandes ciudades. Y el matrimonio ¡es sólo cuestión de tiempo! Contamos los días hasta que una unión con Jack bajo la Union Jack (nombre popular de la bandera inglesa) se convierta en algo más que un sueño”.

La cuenta atrás ya ha empezado. El 18 de noviembre del 2004 recibía Permiso Real la Ley de Unión Civil, que asegura que las parejas homosexuales en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte tendrán acceso a los mismos derechos y responsabilidades ya reconocidos para las parejas heterosexuales casadas en una ceremonia civil. Se espera que Escocia siga este camino en menos de un año.

A pesar de los intentos de los lores conservadores de forzar una enmienda destructora, la Ley pasó convincentemente por la Casa de los Lores con una mayoría de 251 votos a 136. Las principales disposiciones de la ley tomarán cuerpo a lo largo de este año y constituirá uno de los cambios más significativos del rostro social de Gran Bretaña desde la legislación de igualdad de oportunidades de los años 60.

Los derechos de las parejas del mismo sexo incluirán los beneficios de seguridad social y pensiones, la posibilidad de heredar los derechos en alquileres, el derecho a recibir información como familiares más cercanos en los hospitales y el completo reconocimiento en las normativas de los seguros de vida. Las parejas asumirán también responsabilidad para la proporción de mantenimiento financiero para sus familias. Existirá un proceso de divorcio en caso de ruptura, y parejas separadas podrán adquirir responsabilidad parental sobre sus hijos.

Ben Summerskill, el jefe ejecutivo de Stonewall, el lobby británico de gays y lesbianas, alabó la decisión como “un histórico paso adelante”. “Por fin la Casa de los Lores ha reconocido que Gran Bretaña es un país tolerante del siglo xxi”, comentó.

A pesar de que el Partido Verde fue el primero en salir a favor del matrimonio gay, fue significativo que los líderes laborista, conservador y liberal demócrata –Tony Blair, Michael Howard y Charles Kennedy– apoyaran la propuesta. “Por primera vez, los representantes de los tres grandes partidos apoyaron la igualdad para gays”, dijo Summerskill. “Es un enorme cambio positivo”.

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