Domingo

Lorenzo Gomis, Joaquim Gomis, J. A. González Casanova, Joan Guasp y Jordi Maluquer
1 El domingo convoca a los feligreses a misa de doce para que den al salir una moneda al pobre que hay en la puerta y se premien la buena acción comprando un brazo de gitano en la pastelería.
2 Día de sol que se aprovecha para dormir.
3 Paisaje con familias en automóvil por carreteras apartadas. Los conductores son llamados domingueros.

1 Es un día tan del Señor que, sin él, resulta ser el más aburrido de la semana.

1 La herencia judeocristiana no nos ha salvado el significado de manera aparente mientras que los anglosajones, sin ninguna duda, siguen celebrando el día del sol.
2 El marido de las Domingas.

1 Según uno de los geniales redactores del libro del Génesis, el séptimo día, después de la creación, Dios descansó (“cesó de toda labor”). Aunque cabría objetar que no es que se hubiera cansado excesivamente los días anteriores, porque se limitaba a decir: “Hágase” o “haya” y se hacía la luz, el firmamento, etc. Es decir, que este séptimo día de cesar de toda labor no es fruto del agotamiento, sino libre elección del no hacer nada.
2 El problema, ahora, es que nuestra cultura, nuestra sociedad, no sabe no hacer nada. Por eso la pregunta del domingo suele ser: ¿Qué haremos hoy? Funesta pregunta. Y pobre del que se atreva a proponer: Nada.
3 Cabría matizar que según otro de los redactores del Génesis, en algo sí trabajó Dios: en modelar al hombre y buscarle compañera (no es bueno estar solo, opinó). Por eso podríamos concluir que el domingo es el día del encuentro, de la compañía. En la pareja, la familia, los amigos. Y también, los creyentes, en la celebración común. El ideal quizá sería saber unir el nada hacer con el tranquilo gozo de encontrarse.

1 Día de la semana que los diarios suelen elegir para publicar el “Suplemento Dominical”.
2 El domingo no es un día cualquiera de la semana: es una conquista sociopolíticareligiosalaboral.
3 Dominguero: católico que sólo tiene fe los domingos.

GREGUERÍAS
Ramón Gómez de la Serna
1Aquella señorita hiperestésica definió el domingo diciendo, mientras señalaba un ladrillo en cuya rendija crecía una flor: “En este ladrillo es domingo”.
2 Todos los días del Limbo son domingos.

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