LOS 30. Ya no hay excusas

Enric Escorsa. Ingeniero
Has crecido. Eres quien eres. Ya no puedes decir a nadie qué quieres ser de mayor; ya hace tiempo que deberías estar siendo alguna cosa.
Aunque, la verdad, te sientes un poco incrédulo. El responsable –eso sí que lo sientes ahora– eres tú. Quizá siempre fuiste consciente, pero ahora todo se te aparece con más claridad, con más perspectiva. Todo es más realidad que nunca.
Desde hace ya algún tiempo un pensamiento impertinente te recuerda que debes realizar de una vez lo que aún te queda de todo lo que soñaste. Hay cosas que ya se descartan o que se fueron descartando por sí solas; darse cuenta de esto también causa cierto estremecimiento.
Ahora consideras mucho más las energías. Las sopesas como nunca. Crees que tu cuerpo aún puede soportar bien ciertos excesos, pero los evalúas antes y sabes que lo puedes pagar después. Conoces lo frágil que es todo. Y el tiempo. Hasta ahora nunca había sido una amenaza o algo contra lo cual luchar. Al tiempo también lo tienes más en cuenta.
Por otro lado te has desprendido de las poses, te has quedado sólo con las necesarias, las que de verdad tienen algo que ver contigo. Tu timidez, tu relación con los otros, todo se te va haciendo más fluido. Ya tienes suficientes años como para agradecer cada uno de ellos; has vivido un poco de todo, y ahora sí, por fin has aprendido a valorarlo. Ahora te parece tener una medida más justa de las cosas. Te anima sentir que te queda mucho por aprender.

Revistas del grupo

Nuestra redacción

Publicidad