Por la salud y los valores

Franchek Drobnic
La actividad física se define como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos y que tiene como resultado un gasto energético que se añade al gasto del metabolismo basal. Se habla de ejercicio físico cuando la actividad física es planificada, estructurada y repetitiva, y tiene por objeto la mejora o el mantenimiento de uno o más componentes de la forma física. El deporte es una actividad física reglamentada y competitiva. En realidad, todas las actividades de acondicionamiento físico y la mayoría de los deportes se consideran ejercicio físico. La forma física es un conjunto de características que poseen o alcanzan los individuos en relación a la capacidad de realizar actividad física. Cada día existe una mayor evidencia de que la inactividad física y la falta de ejercicio están relacionadas con el desarrollo de diversos trastornos y son causa importante de mortalidad e incapacidad en los países desarrollados. Incluso en estudios recientes, se ha observado que los niveles altos de forma física disminuyen la mortalidad general ajustada por edad, es decir, que la buena forma física podría retrasar la mortalidad por todas las causas, disminuyendo especialmente las tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares y cáncer.
Por otra parte, el juego, ofrece al niño momentos felices a la vez que le enseña tolerancia, adaptación a los demás, resistencia al dolor y a los desengaños. Le enseña como soportar la derrota y a ganar. A través del juego con compañeros, puede apreciar y comparar sus habilidades y su autoimagen. El juego, en definitiva, le ofrece algunas realidades de la vida con la que tendrá que convivir en el futuro.
Es importante hacer notar que las características de la juventud cambian con la sociedad. También la evidencia nos indica que los muchachos son mas altos y más pesados, en cierto modo más grandes, que en generaciones pasadas. Pero contrariamente a lo que nos parecía hace unos años, los niveles de condición física son inferiores a medida que pasa el tiempo en una sociedad como la nuestra de bienestar. Su gasto calórico semanal y su capacidad de esfuerzo es menor cuando se realiza un seguimiento durante diversos años y respecto al pasado. En ese sentido cabría determinar el impacto que significa el tan nombrado Estado de bienestar y los diferentes factores ambientales y sociológicos, donde la practica de una actividad física debe ser un complemento a nuestra actividad vital primaria como humanos, o si se quiere como animales mamíferos.
Por eso, la actividad física debiera ser establecida como una necesidad y un deseo para cada edad en la infancia, y cuando se integra en ella el juego es habilitación y en según que ocasiones también terapia. Así, los niños y adolescentes con problemas de salud físicos pueden perder esta opción de formación si no realizan esta actividad humana. Por supuesto, pueden llegar a ser adultos maravillosos pero esto requerirá mayor talento, adaptación y esfuerzo para desarrollarse emocional y socialmente. Recordemos que la niñez y la adolescencia es la fase de la vida más físicamente activa, donde el interés por el ejercicio y la participación deportiva se hallan en su punto más elevado.
Aunque los debates sobre las ventajas e inconvenientes de ciertos niveles de actividad física en los niños continúa, lo cierto es que existen cierto tipos de subpoblaciones dentro de este grupo que sí pueden verse afectados por una limitación de esta actividad: los enfermos crónicos, los minusválidos y en ocasiones, según los lugares y sociedades, las féminas.

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