Octubre es el mes del Princesa de Asturias, uno de los premios más ecuánimes del mundo de las letras. Este año fue Richard Ford (Jackson, Misisipi, 1944), premio Pulitzer y Pen/​Faulkner entre otras muchas distinciones, quien se integró a la lista de escritores en lengua inglesa que han recibido el galardón: Philip Roth, John Banville, Margaret Atwood, Doris Lessing, Paul Auster, Susan Sontag, Arthur Miller.

Ford recibe este premio cuando se cumple el 40 aniversario de su debut editorial con la novela A Piece of My Heart (Un trozo de mi corazón, 1976). Pudo escribirla gracias a una beca de la Universidad de Míchigan, donde se había licenciado en Literatura en 1966. Admite no haberse interesado por la lectura hasta los 18 años (quizá a causa de una dislexia que, con el tiempo, le llevaría a prestar más atención al lenguaje). En 1970 abandonó estudios de Derecho para seguir un máster de Escritura Creativa. Más adelante, después de dar clases en el Williams College de Massachusetts y en las universidades de Princeton, Harvard, Northwestern y Míchigan, trabajó como periodista deportivo en Inside Sports, en Nueva York, hasta que la revista fue vendida; y de nuevo una aparente adversidad o bandazo produjo un efecto positivo en su vida, porque a partir de entonces se dedicó solo a escribir.

Su personaje más célebre es Frank Bascombe, escritor fracasado de New Jersey que trabaja primero como periodista deportivo y después como agente inmobiliario (El periodista deportivo, 1986; El día de la independencia, 1996, y Acción de gracias, 2006). Bascombe le sirve para hablar “de las cosas importantes de la vida y de la cultura” y para mostrar que “el mundo necesita más empatía”. Y no es solo el protagonista de una trilogía de novelas, sino también de las cuatro historias de Let Me Be Frank With You, 2014 (Francamente, Frank, 2015).

The Ultimate Good Luck (La última oportunidad, 1981), Wildlife (Incendios, 1990) y Canadá (2012) también forman parte de la novelística de Richard Ford, cuya producción de relatos es igualmente deslumbrante: Rock Springs (1987), Women with Men (De mujeres con hombres, 1997) y A Multitude of Sins (Pecados sin cuento, 2002). Además ha publicado los Cuentos imprescindibles (1998) de Anton Chéjov, la obra completa de Eudora Welty, diversas compilaciones de cuentos contemporáneos y el ensayo Flores en las grietas. Autobiografía y literatura (2012).

Durante su discurso en Oviedo, Ford quiso diluir sus méritos en un agradecimiento general por un premio dirigido, en su opinión, a la escritura: “La vida se nos da vacía”, dijo parafraseando a Ortega y Gasset, “solo existir es una tarea poética. No es sino otra manera de decir que todo puede suceder; y la tarea poética del escritor consiste en hacer que, con la ayuda de la imaginación, sucedan más cosas, a fin de acrecentar el número de las que puedan concebirse, y al hacerlo acrecentar la riqueza y la densidad de las posibilidades humanas”.

En sus historias convergen el sueño americano y la realidad, las luces y las sombras de Estados Unidos. Algunas escenas rozan la sordidez y se desarrollan ajenas a lo políticamente correcto, por lo que con cierta insistencia se ha querido adscribir su literatura al “realismo sucio”; él reniega de una corriente que ha tenido mucha menos influencia en su obra que la gran tradición de la novela americana, con Hemingway y Faulkner en cabeza.

Los personajes de Ford se encuentran al inicio o al final de un nuevo ciclo, estrenando oportunidades y lidiando con sus tribulaciones cotidianas. No son triunfadores o perdedores, sino supervivientes de luchas emocionales, de situaciones que les distorsionan la vida y que ellos superan sin heroísmo. El planteamiento de fondo es que la vida es esto, y lo único importante es seguir adelante. Una postura vital coherente que coincide con la cocina a fuego lento de las obras de Ford y con su merecido premio a la trayectoria.

Susana Camps es filóloga, escritora y profesora de talleres de narrativa.

Revistas del grupo

Nuestra redacción

Publicidad