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Categoría de las publicaciones / Lucia Montobbio

Bruno Belil Espinós nació en Barcelona un noviembre, hace poco cumplió 31 años, de los cuales algunos los ha vivido en Alemania. Estudió Bellas Artes en la Universidad de Barcelona y ahora trabaja como titiritero. Es padre una niña que recién cumple un año y vive con ella y su pareja, actriz, en Colonia. Le gusta pasar tiempo un su taller, pasearse por su mundo imaginario de donde emergen sus marionetas de madera, trapo y hierro. Leer más
Hace algún mes reflexionaba en este mismo blog sobre la cara negativa de la ambición. Lo hacía a partir de una conferencia a la que asistí en el Palacio Pedralbes. Ahora ya han pasado dos meses, y me animo a escribir sobre la parte positiva de la ambición. Recapitulando lo escrito en el artículo anterior: alguien que ambiciona de forma negativa, es alguien que se mueve según sus intereses sin pararse a pensar si la acción podrá dañar a otros o incluso a sí mismo ("Las tumbas están llenas de biografías y no de restos humanos"), es alguien que busca metas y desafíos cada vez más difíciles y no disfruta de los logros que ya ha obtenido durante el camino ("Caminamos con el ego entre los dientes como si fuera un cuchillo"), suele estar insatisfecho, quiere controlar cualquier situación, busca competir con el otro y mide su valor por los éxitos que acumula ("Somos ansia y contabilidad"). Leer más
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28-01-2019
Estos 6 meses en casa con Claudia, a la que he dedicado la mayor parte de mi tiempo, he pensado sobre la ambición. Palabra que puede llevar connotaciones tanto positivas, como negativas. Según se mire. Por ejemplo, me considero una persona poco conformista y algo ambiciosa. Aún así, he pausado mi vida profesional e incluso parado mi carrera como periodista al llegar esta nueva persona a nuestras vidas. Lo he hecho de forma consciente y voluntaria. Para algunos, esto puede ser interpretado como poco ambicioso. Depende. Leer más
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4-09-2018
Claudia ya tiene un mes y medio. Poco a poco hemos ido haciendo plantes. Al principio estábamos acobardados. Cómo podía ser fuerte alguien tan diminuto. Primero dimos una vuelta a la manzana con ella, después llegamos a un parque y nos tomamos unas bravas mientras dormía, una noche salimos con el cochecito para cenar fuera en una terracita, hasta san Juan. Celebramos la verbena en Calella con la familia, cogimos el coche, anclamos el capazo, e hicimos su maleta con bodies, pezonera, biberones, pañales, chupetes, toallitas, arrullos. Habíamos normalizado el hecho de ser padres. Leer más
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28-02-2018
Los temas para escribir se presentan de maneras insospechadas. Hoy elijo reflexionar sobre la queja. Mientras iba caminando por la calle Floridablanca, me topo con una tienda de colchones. La tienda se llama El Gigante del colchón y de rebote mi memoria se acuerda de la Princesa del guisante. Mi madre explicándonos ese cuento en italiano antes de irnos a dormir. Supongo que princesas y gigantes pertenecen al mismo mundo fantástico, y la princesa del guisante está relacionada con los colchones. Leer más